Quisiera empezar mi singladura en esta botica transparente y compartida con una reflexión sobre el Renacimiento, ya que mi alma, para quien no la conozca, diré que suele solazarse en la renovación intelectual y en los cambios que promueven el progreso humano.
Como todo el mundo sabe, el Renacimiento se origina tras una conjunción de factores. El desarrollo tecnológico de la gran China inventa y produce la brújula magnética, instrumento que posibilitó la realización de innumerables hazañas marítimas que abrieron el globo terrestre a la exploración europea. La pólvora, también desde China, contribuye el derrocamiento del orden feudal y favorece el surgimiento de las naciones y los estados. El descubrimiento del reloj mecánico cambia la relación del hombre con el tiempo, especialmente en el trabajo,liberando a las actividades humanas de su dependencia de los ritmos solares. La imprenta supuso un trampolín para la difusión del conocimiento erosionando irremediablemente el monopolio que la Iglesia mantenía sobre la educación; además, posibilitada la lectura silenciosa, se potenció la reflexión solitaria y, con ello, algunos hombres se independizaron de las formas tradicionales y del control colectivo del pensamiento, propiciando así la subversión, la herejía, la originalidad y la individualidad.
Sobre lo mucho que se ha escrito respecto al impacto que la peste negra tuvo en el Renacimiento, recojo algunas ideas. La tasa de reducción de población en muchas áreas rurales que la pesteprodujo en el siglo XIV, colocó a los terratenientes en la tesitura de tener que ceder a las exigencias de los campesinos sobrevivientes, cuyas condiciones de vida mejoraron ostensiblemente (la arqueología nos viene a confirmar el paso de la olla de barro a la olla metálica, por ejemplo).
La peste también influyó en la Iglesia y la vida religiosa. La gran mortandad hizo a la grey pesimista e introvertida, incluso escéptica, tras el inmerecido "castigo divino" recibido por los piadosos. Aunque, por otro lado, surgieron formas más privadas de fe aumentando el misticismo y la proliferación de capillas privadas y organizaciones benéficas. Se retomó el interés en el cuerpo de Cristo, superando con creces lo estipulado en el Concilio de Letrán sobre el deber de los católicos de comulgar una vez al año, al aumentar su participación en la celebración eucarística con tanta frecuencia como podían.
El segundo gran efecto de la peste negra se produjo sobre la estructura formal de la Iglesia. Al haber muerto un 40 por ciento de los sacerdotes, hubo que reemplazarlos con clérigos muy jóvenes, menos cultos y educados que sus predecesores, lo que contribuyó a debilitar la autoridad de la Iglesia en el campo del saber dejando de ser la élite del pensamiento que pasó a manos laicas.
Curiosamente, la tecnología y la naturaleza se conciliaron para facilitar, en muchos aspectos, cambios definitivos que vinieron a remover el atraso y oscurantismo medieval.
Esta pincelada inicial sobre el Renacimiento puede ser la primera de una serie de ideas sobre esta etapa de la historia humana.Tal vez algún lector ocasional nos deleite con sus reflexiones o nos ilustre con sus conocimientos. Gracias anticipadas.

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